¿Sabes escuchar a los tuyos?

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Sólo si tu mente está enfocada puedes cultivar el hábito de escuchar a los demás. En esta vida ajetreada que llevamos ya no somos buenos oyentes y nuestras relaciones pierden calidad.

Si no escuchamos no entendemos los deseos expresados o no expresados de los demás. A veces escuchando, escuchamos más de lo que la otra persona dice, o más bien lo que habría querido decir.

Sin embargo cuando escuchamos, ya con la primera frase del interlocutor, con frecuencia se nos dispara una conversación en nuestro interior, nos ponemos a pensar, a ver mentalmente si estamos de acuerdo o en desacuerdo y ya no ponemos más foco en lo que nos dicen. Ya no le damos la atención que se merece el otro y empezamos a juzgar según nuestra propia mente.

Tenemos dos formas de escuchar:

La forma intelectual de escuchar: esta forma de escuchar es la que hacemos desde el intelecto. Es la que analiza todo paralelamente al tiempo que el otro habla y va llevando una conversación consigo mismo, “¡ah, no! ¡si, correcto!, no me lo creo”. Esa es la forma intelectual, la aplicamos con el intelecto atento, agudo y alerta.

La forma emocional de escuchar: esta es la que usamos por ejemplo cuando escuchamos música, estamos abiertos para que todo entre y no aplicamos el menor análisis. Pero con esta forma de escuchar no retenemos, y todo se desvanece.

La forma ideal de escuchar es la combinación de ambas. Cuando uno esta alerta, atento, pero también abierto a que todo entre y todo se asimile.

¿Alguna vez te preguntaste si puedes ser capaz de escuchar a alguien sin tener ningún pensamiento o nociones pre-concebidas? Para cultivar el hábito de escuchar a los demás con el 100%,  ¡tienes que “viajar” a ese lugar hermoso de silencio que tranquiliza tu mente!

 Te preguntarás…¿Y dónde está este lugar?

Según Sri Sri Ravi Shankar, líder humanitario en campaña por una sociedad libre de estrés y de violencia dice,  ¡El lugar más hermoso de la existencia está dentro tuyo! Y este lo puedes alcanzar simplemente con la meditación. Cuando entras y sales de ese espacio con regularidad te haces hermoso y a donde vayas, aportas belleza y sabes escuchar a los tuyos.

 La vida entonces es más linda y muchos te buscan para que les des una mano. Disfrutan de tu compañía y de tus percepciones de la vida.

Así como llevamos un vehículo a revisión técnica la mente precisa su propio afinamiento y puesta a punto.

Para ayudar a la meditación a hacerte hermoso:

  • Ve a la naturaleza tanto como puedas.
  • Despiértate algo más temprano y haz ejercicio,
  • Come adecuadamente.
  • Haz técnicas de respiración.
  • Canta cuando puedas.
  • Haz silencio de vez en cuando disfrutando de ti mismo.
Basado en el Conocimiento de Sri Sri Ravi Shankar

Corazón versus Mente

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La dicotomía entre la mente y el corazón es común. En una reciente reunión en Canadá alguien le preguntó a Sri Sri Ravi Shankar si le podría aclarar este tema.

– Mi mente quiere una cosa y mi corazón otra. ¿Cómo puedo hacer que estas se reconcilien y quieran lo mismo?

– Sri Sri le dijo: Estás confundido por la diferencia que hay entre la mente y el corazón. Hay un proverbio chino que dice, “Si estas confundido, entonces toma una almohada y ve a dormir”. Quiere decir que todo va a terminar en su lugar por su propia cuenta que tu te esfuerces o no. No estés confundido.

Nuestra mente siempre quiere cosas nuevas, galopa hacia lo nuevo. Pero el corazón añora lo viejo; lo antiguo. Nunca nos enorgullece decir: ¡Este es un nuevo amigo! ¡Esta persona es nuevo amigo que acabo de hacer hace dos horas! No, esto no lo decimos nunca, no te gusta decir que una amiga es nueva, sin embargo te enorgullece decir: ¡Este es un viejo amigo!. Esto te pone muy feliz y muestras tus viejos amigos.

La amistad y el amor, que no son de la mente se enorgullecen de las cosas de larga data, de lo viejo. La moda, la innovación, la tecnología e ideas se enorgullecen de lo nuevo.

Nunca decimos: ¡Esta es una vieja idea! Sino que decimos ¡tengo una excelente nueva idea! Nos enorgullecemos las nuevas ideas. No decimos es una vieja tecnología sino es una de última generación.

La vida es una combinación de ambas, lo nuevo y lo viejo.

No puedes sacar ninguno de ellos, si lo haces, o pretendes hacerlo, la vida no estará completa.

Así como no hay conflicto entre lo nuevo y lo viejo, la mente o el corazón, nunca se divorcian, entonces no trates de casarlos pues ya están juntos. Estos polos opuestos son necesarios. Sabiduría es saber cuándo debes de aplicar tu mente y dónde aplicar el corazón.

Para las personas que están mucho en la mente y menos en el corazón la meditación y la respiración son las herramientas para este cambio. El Arte de Vivir te ofrece ambas para que puedas equilibrar. El curso de meditación dura solo tres días y el curso de respiración cinco.

A mi regreso a mediados de Agosto daré ambos, dale un vistazo a mi agenda haciendo Click Aquí.

Basado en el Conocimiento de Sri Sri Ravi Shankar