LA CONTAMINACIÓN TAMBIÉN ES MENTAL

“Si la mente está contaminada con negatividad, cómo puede estar limpio el medio ambiente? Un estado feliz de la mente es crucial para lograr un entorno libre de contaminación”, dice Sri Sri Ravi Shankar, fundador de El Arte de Vivir.

El medio ambiente no sólo son las plantas, los árboles y las montañas -los seres humanos también somos parte de él. Cómo pensamos y cómo nos sentimos afecta al medio ambiente y a las personas a nuestro alrededor…Por lo que cuidar de la paz mental y felicidad de los demás, es una parte integral de la ecología.

El estrés y la tristeza contaminan el entorno

“Si te sientas con una persona enojada o negativa durante 10 minutos, cuando te vas, te llevas parte de su negatividad sin embargo cuando pasas tiempo con personas felices, como los niños, te llevas alegría!”, continúa Sri Sri.

Contaminamos no sólo físicamente sino también de forma mental y emocional con enojos, desconfianza, avaricia, celos, etc. Si la mente está contaminada con negatividad, ¿cómo podría estar limpio el entorno? La felicidad está íntimamente relacionada con el ambiente, es una clave para estar libres de contaminación.

Todos nacemos felices, los bebés son alegres y eso transmiten. Pero al crecer, con la educación y los problemas diarios, de alguna manera perdemos la pureza y serenidad con la que llegamos al mundo. Necesitamos regresar a nuestra verdadera naturaleza, que es la inocencia, la simpleza y la honestidad…sólo así seremos realmente cuidadosos con el medio ambiente.

  1. Maneja el estrés, enojo o frustración: no digo que no te enojes. Pero cuando ocurra no debería ser más de un minuto. Cuando el enojo dura mucho tiempo, se vuelve contaminante…
  2. Deshazte de la basura emocional: la desconfianza, el odio, quejas o cualquier otro sentimiento negativo que estés cargando.
  3. Haz que la Meditación sea parte de tu vida. La meditación transforma el odio en amor, la frustración en confianza, la desesperación en esperanza y la ignorancia en intuición…
  4. Ten confianza y ten la fé de que sólo lo mejor te ocurrirá.
  5. Participa de alguna actividad artística o cultural. Otra manera de purificar tus vibraciones es hacer alguna actividad de artes escénicas, como cantar, bailar, actuar, etc. No sólo sentarse a mirar, sino participar!
  6. Hacer servicio. La mejor forma de limpiar el ambiente es llegar a las personas necesitadas y hacer algo por ellos. Tomarse un descanso del “¿Qué hay de mí?” y cambiar esa pregunta por “¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo contribuir a este mundo?”

Estas intenciones cambian nuestra energía y nos mantienen más felices!