10 Pasos para dejar de preocuparse

Caminando 1

Basados en el Conocimiento de Sri Sri Ravi Shankar 

La preocupación es peor que estar triste. Si te sientes triste, simplemente estás triste, lo reconoces y puedes hacer algo al respecto, sabes que tienes que cambiar algo. Pero cuando estás preocupado, no estás ni aquí ni allí, es como tener algo que te ocupa la mente todo el tiempo.

En el instante en que comenzamos a preocuparnos, dejamos de disfrutar de la vida. Somos conscientes de que preocuparnos no soluciona las cosas. Sin embargo, somos incapaces de dejar la preocupación.

Estos son los pasos:

1) Toma responsabilidad. En el momento en que comienzas a tomar responsabilidad por lo que te preocupa, la mente se calma. De una forma sutil preocuparse es no tomar responsabilidad. Cuando tomas responsabilidad accionas, cuando te preocupas solo piensas.

2) Expresa tus emociones. Cuando no expresas tus emociones es cuando comienzas a preocuparte. Si es necesario, llora, ríe, enfádate…pero libérate. ¿Te fijaste en los niños ? Expresan sus emociones intensamente y no hay nada malo en ello. Lloran, se enfadan o se matan de risa con intensidad. Cuando expresas tus emociones, la preocupación disminuye.

3) Haz tareas físicas. Muchos trabajos nos obligan a pasar horas sentados, y si la energía  no es canalizada a través de actividad física se expresa en forma de pensamientos que son el origen de las preocupaciones. Cuando el cuerpo está activo, la preocupación disminuye. Limpiar en la casa o la oficina puede ser útil.

4) Haz ejercicio. Por el mismo motivo cuanto haces ejercicio regularmente te preocupas menos, la mente se relaja cuando haces deporte. Oxigenas el cerebro y te sientes mejor.

5) Agudiza el intelecto. Si no tienes tiempo de hacer ejercicio físico, canaliza la energía mental, los pensamientos. Leer y estudiar sobre cuestiones abstractas y complejas tales como el cosmos o la creación, medicina o algo muy nuevo para ti ayuda también a reducir la preocupación.

6) Pasa tiempo en la naturaleza. La preocupación cesa cuando estás en contacto con la naturaleza. Busca unos minutos al día, ya sea a la hora de comer o al terminar la jornada laboral, para pasear por un parque. la naturaleza te provee de oxigeno y buena vibra.

7) Canta y baila. Estas actividades aumentan la dimensión emocional, activan el hemisferio derecho en nuestras vidas y con ello disminuye la preocupación.

8) Haz servicio. Si nada de lo anterior funciona, si a pesar de todo sigues preocupándote, expande tu preocupación. Preocúpate por toda la humanidad y verás cómo tu propia preocupación se diluye.  Sal de casa y da una mano al que lo necesita.

9 ) Date cuenta de que todo está cambiando. Si todo está cambiando a tu alrededor y somos conscientes de ello, ¿por qué nos preocupamos? Con frecuencias olvidamos esta impermanencia y creemos estar atascados en algo inmutable. Recuerda que todo está cambiando.

Ahora bien, ¿qué es lo que nos permite apreciar que todo está cambiando? El centro mismo de nuestra existencia es el punto de referencia que nos deja ver el cambio. Por ello y muy importante

10) Medita!!! Al meditar entras en contacto con ese centro y cuando estás en meditación profunda cesan la preocupaciones.